viernes, 17 de enero de 2020

Pedazos de mi vida y mi Venezuela en una década que llegó a su fin

Nuestras maravillosas navidades venezolanas


      Hacer una balanza sobre una década ha sido imprescindible para mi esta vez, porque esta década que va desde 2010 hasta 2019, fue realmente contundente por la cantidad de sucesos que presencié, que viví y que transformaron mi forma de pensar y mis sentimientos, mis acciones y reacciones y sobre la intención de muchas de mis decisiones.
Este articulo va más sobre los acontecimientos personales que se desarrollaron en Venezuela, pero sobre todo los cambios en la historia del país y de muchas de las personas que vivían en él, así como mencione que de las ruinas vienen las transformaciones y con ello, los cambios, como ha sido el proceso de transformación de Venezuela y de mi vida.
En el chamanismo, existe la clara convicción que cada doce años, al igual que en el horóscopo chino, se cierran ciclos, y de esas vivencias deben quedar aprendizajes para trascender, por tanto al llegar el último año se debe quemar lo que no se quiere repetir, se debe agradecer lo que queremos que perdure en nuestras vidas y se debe renovar lo que queremos que se reproduzca, para que en nuestro porvenir podamos crear lo que queremos vivir en nuestras vidas, desde el aquí y el ahora.
Porque digo esto, por la simbología sobre quemar es perdonar, agradecer es acercarme a la abundancia y renovar es vivir desde la prosperidad hacia la felicidad, y eso es lo que significó esa década para mí, vayamos ahora al recuento.
Para el 2010 el gobierno venezolano continuo con su afán de cerrar medios de comunicación, y ese año cerro el canal regional URBETV en diciembre, los rumores se hicieron realidad, y ese año cerraron muchas emisoras de radio. Yo tenía un programa de una vez a la semana en el canal, y un programa radial de todos los días, y entonces las decisiones gubernamentales habían llegado a mí. Entonces muchos hicimos programas de despedida y lloramos por tal impacto.
Programa de despedida del cierre de URBETV

Sin embargo, mi buen desempeño en el canal, me llevo a dejar una imagen de excelencia, como era su slogan y me llamaron en el 2011 para hacer un programa diario en radio y tv, en un canal regional del gobierno, llamado CATATUMBOTV, además hice teatro con la obra “Divas Desveladas”, sin embargo, en julio en un accidente de tránsito mueren mis tíos, en la ciudad de Puerto Ordaz, Tía Lu y Manuel, y mi prima Mónica y sus hijos quedaron heridos. Fue un día sábado 16 de julio al mediodía, y fue como en las películas… eso que tú crees que solo le acontece a los demás nos estaba sucediendo a nosotros. Realmente ese día marco mi vida, no podía llorar solo sentía un vacío tan grande. La familia estaba dispersa, había que avisarles y esperar que llegaran los familiares y los cuerpos hacia Maracaibo. Ese año mi hija cumplía sus quince años y lo celebraríamos en diciembre para que mi tía Lu, estuviese presente.
Tia Lu y Manuel

Para el año 2012, Venezuela vuelve a las elecciones, pero ese año una noticia nacional e internacional retumbaba en la opinión pública, la enfermedad del presidente Chávez, su campaña electoral se llamó Corazón de mi pueblo, y se basó en las premisas de la revolución, se trabajó la vulnerabilidad del pueblo. Y ese año, murió mi abuela de un paro respiratorio a la edad de 91 años con alzheimer, llevaba 10 años con este trastorno, llore como una niñita, yo amaba muchísimo a mi abuela, viví casi toda mi vida hasta su muerte con ella, falleció a las 9 de la noche y mi mamá me llamo para decírmelo, me fui a su casa y mi mamá y yo dormimos esa noche con ella, hasta que la funeraria fue al día siguiente, porque ya en Venezuela, las funerarias no abrían de noche por la inseguridad.
Llega el 2013 y con ello la muerte de Chávez, fue un día que muchos esperaban, entre esos mi mamá y otros nunca se lo habrían imaginado y lo estaban viviendo. La noticia fue anunciada sobre las 4 de la tarde y esa noche el silencio y el dolor se olía en las calles, el silencio dejaba ver cuántos venezolanos tenían todas sus esperanzas en Chávez, el duelo era profundo, se apaga la luz de la revolución, los rostros de las personas en los días siguientes eran el reflejo de la desolación, pero Chávez antes de morir pidió que nombraran sucesor a Nicolas Maduro, lo hizo con mucha antelación. Los que celebraban lo hacían con música y con un halo de esperanza sobre un renacer de la esperanza, es decir la democracia, pero los meses que siguieron fueron los más duros, apareció un fenómeno cruel: el bachaqueo.
La obra de teatro: DIVAS DESVELADAS

 Desaparecen los alimentos de los supermercados, crisis de gasolina y de billetes en efectivo, el país se desmoronaba paso a paso, con Nicolas Maduro en la presidencia. Para mí lo más grande fue la graduación de mi hijo como diseñador gráfico, fue un orgullo entregarle el título y celebrar con una excelente cena y una parrillada con la familia, con música en vivo.
Mi hijo Jose Augusto ganador de premios "Oscarsito" por sus trabajos como diseñador

Arranca 2014, justamente al inicio se forma todo un movimiento político y para febrero Leopoldo López líder de la oposición se entrega por los actos que se le impugnaban, y entonces comienzan las guarimbas, los jóvenes universitarios se apropian de las calles y comienza la guerra en las calles. Fue un año cruel, porque todos nos vimos afectados, fue terrible, mucha violencia de calle, paro laboral, barricadas en las calles y nuestros jóvenes, mis estudiantes involucrados y la universidad como centro de operaciones, me toco correr, gritar, llorar, huir, no trabajar, ahogarme en gases lacrimógenos, fue un año que lo que dejo fue rabia, impotencia, dolor, sacrificios, resistencia… solo caos, crisis y conflictivos. Para ese año se gradúa mi hija de bachiller y la fiesta de celebración es de las mejores fiestas a las que hemos ido, y las abuelas superorgullosas y agradecidas por tan buena celebración.
Misa de Graduación de mi hija de Bachiller

Para 2015 la política se recrudece en Venezuela, más cierres de empresas, mas persecuciones políticas, realmente lo único que logro tener en mi memoria es que terminaba mi Doctorado, fui al acto académico y recuerdo con exactitud que, al subir a recibir mi título, me acompañaba a mi lado mi papá, que había fallecido desde 1998, pero que se sentiría orgulloso por mi título.
Para 2016 un acontecimiento cambio nuestras vidas, yo seguía en la universidad dando clases de metodología y de emprendedurismo, dictaba capacitaciones a empresas y charlas en eventos abiertos, y aun hacia radio, pero mi hija estuvo muy débil a final del año pasado, al ir al médico, entre los exámenes apareció un pequeño quiste en la zona abdominal, sobre el ovario derecho, requería de una operación urgente, yo me asuste mucho, me avoque a la oración y a acompañarla en todos los análisis y visitas de médicos. La operación se realizo en un hospital público, gracias al apoyo de mi prima Tania, y todo resulto muy bien, de antemano el doctor nos dio los nombres de los medicamentos para buscarlos, porque en Venezuela ya no se conseguían medicinas.
Club de Emprendedores de URBE

Sin embargo, el día de la operación, en la noche hubo agitación de calle y guarimbas y saquearon el centro comercial frente a nuestro apartamento, todo ardía en llamas y los gases lacrimógenos. Mi esposo me llamo por teléfono y me dijo, nos vamos de este país, se acabó… ya no nos queda mas nada que hacer aquí, no podemos sobrevivir… mañana cuando le den de alta a nuestra hija, no podemos venir a casa, esto es un infierno en llamas (con la voz quebrada). Su voz sonó contundente, y así fue antes de ir al hospital, paso por el consulado de Portugal para iniciar el proceso.
Mis colegas profesores en URBE

Luego, 2017 el año mas cruente que nos toco vivir, la hiperinflación nos empezó a comer, mis tíos se fueron a vivir a Chile, y comenzaron las despedidas en la familia, ya se habían ido mi primo, y dos de mis sobrinos a Panamá, otras sobrinas a Miami y al final del año, mi otro sobrino a Colombia, Bucaramanga… fue de apagones constantes, de faltas de alimentos, empezamos a perder peso todos, mi mamá, mi hermana, mi esposo y yo, y lo mas fuerte Navidad sin luz, en la más inmunda oscuridad, una nochebuena llena de gritos de rabia y odios, con velas, sin música, sin cantos… sin esperanzas. Ese año, murieron muchos jóvenes luchando por la libertad, la guerra en las calles era cruel, caminábamos mucho, en busca de comida, haciendo colas por todo, y de ir a los trabajos, nunca olvidare ir a trabajar en camiones de ganado, o transporte de bienes.
En el 2018, se fueron otros primos a Miami, y mis tíos con ellos, eso le daba a mi mama mucha rabia, que nos estemos separando, que, como familia, ya no somos unidos y fuertes. Este año, comenzó nuestro proceso de emigración, mi esposo vendió el carro y algunas cosas para salir, pero igual se iba con una mano delante y otra detrás, lo único que tenia era toda su preparación, sus cursos de cocina y barista, sus cursos de reiki y con sus raíces familiares, ser hijo de portugueses, que una vez les toco emigrar por la dictadura en Portugal y se refugiaron en Venezuela. Se fue en junio, y me toco sola, seguir adelante en un país cada vez mas desolado, con desabastecimiento, sin recursos, agua, luz y transporte. Pero mi Fuerza y Fe, llegue hasta fin de año, mi primera navidad sin él.
 
Misa de graduación de mi hija como licenciada en Comunicación Social
Cerramos con 2019, mi boleto era para los primeros días de marzo, antes de salir, fue la graduación de mi hija, le entregue el titulo de licenciada en comunicación social, en la universidad de la cual me despedía, y en la cual trabaje durante 10 años, donde conocí gente valiosa, me desarrolle como profesional llegando a ser Doctora en ciencias, mención ciencia, tecnología e innovación. Me despedí también de mi ciudad, la que me vio crecer, que me educo tanto en cultura como en el ámbito de conocimiento.
Pero la semana que me toco salir, fue el mega apagón de 5 días sin luz, ni en las peores guerras, un país vive esos episodios, era una película de ciencia ficción, en directo. Creo que rebaje durante esos días 3 kilos, por estrés, sudor y lágrimas. Salí, como con un salvo conducto, mi hijo y yo, y dejaba a mi hija con sus gatas en Venezuela, a mi mamá y a mis hermanas.

Mi despedida de Caracas, capital de Venezuela, una ciudad en la que fui feliz.

Llegue a Europa, a Lisboa, entre muy fácil, sin preguntas, sin colas, sin trabas, esperándome un ramo de flores y un cesto de frutas, y un gran abrazo de mi esposo, lleno de lágrimas y mucha alegría, de encanto y de ver la ciudad que tanto me había imaginado, fue una noche de amor y de conversación. Fue para mí, el cierre de una década y la apertura de otra, que nace en julio de 2019 hasta el 2029 con muchas expectativas, una vida nueva, de vivir a plenitud y de aprovechar para cambiar desde adentro hacia afuera, de esta manera vivir 10 años diferentes, creando un nuevo mundo exterior… deje en Venezuela mis angustias, mi impotencia, mi rencor, y me trabaje lo mejor, mi luz, mi esencia, mis raíces con un gran bagaje de cultura y conocimientos y mi familia, que es el tesoro más grande que tengo, pues mi hija llego en noviembre con el novio y sus tres gatas.
Cerré la década a las orillas del Río Tejo esperando los fuegos artificiales de medianoche, que anunciaban la llega del 2020. Mi primer año nuevo lejos de Venezuela, de mi apartamento, de la casa de mi mamá, de mi mamá y mis hermanas, pero con los abrazos hacia los próximos 10 años.

Mary Ángel Bohorquez
@ahoramaryangel

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